Hermione estaba nerviosa, nunca había sido una chica tranquila pero nada hacía que se le erizasen tanto los pelos de la nuca como él. Y desde que se había enterado de que iba a estar con él durante cinco días seguidos, durmiendo bajo el mismo techo, compartiendo casa y siendo perfectamente consciente de que él sabía de su turbación, desde el momento en el que Luna le informó, llevaba atacada de los nervios y cada vez que le veía salía corriendo.
Era el cumpleaños de Theo así que había decidio invitar a todos sus amigos a pasar cinco días, de miércoles a domingo, en una casa gigante en mitad del bosque. Cuando Luna se lo dijo la primera vez, Hermione preguntó rápidamente quiénes iban a ir tratando de que pareciese mera curiosidad, aunque en el fondo era por Draco y Luna lo sabía y Hermione sabía que Luna lo sabía pero igualmente se hizo la loca. Su amiga, sonriendo divertida porque era tan evidente que Hermione y Draco se gustaban que no sabía como nadie se había dado cuenta de eso, especialmente su amiga, entrando en su juego, le indicó la lista de todos los que iban a ir.
—Pues todos nuestros amigos, Herms, ya sabes, los de siempre —respondió a su pregunta evitando que la chica viese su sonrisa.
—Ya... Pero igualmente me gustaría saberlo... —disimulaba mientras su interior gritaba para confirmar si iba a estar con Draco.
—Pues, a ver, vamos Theo y yo —contó usando los dedos—, tú, por supuesto, Blaise, Pansy, Ginny, —hizo una pausa—, Harry y Neville —dejó que pasasen un par de segundos—. Ah, y Draco —vio claramente como su amiga cogía aire y sus mejillas se ponían totalmente coloradas—. ¿Todo bien, Hermione? —preguntó aguantando las ganas de reír.
—Esto... Sí. ¡Sí! Claro, ¿por qué iba a estar mal? —y riendo nerviosa se levantó
Desde aquel día no era capaz de controlar su nervios y por una sencilla razón: mientras que todos sus amigos estaban muy ansiosos por el viaje que llevaban esperando una semana, Hermione estaba muy tensa por saber que iba a estar con Draco, al cual no se podía sacar de la cabeza.
Y había veces en las que quería matarlo, su estúpido atractivo y encanto hacían que sus defensas se fuesen corriendo simplemente con sonreír o mirarla, por lo que no morirse estando cinco días junto a él las 24 horas del día... Iba a ser dificilísimo.
La mañana del miércoles recorrió el apartamento que compartía con Luna asegurándose de no dejarse nada y metió la varita en una funda y en un bolsillo lateral porque, para desgracia de algunos de ellos, Theo había decidido que todo sería al estilo muggle por lo que viajaban en coches sin ningún tipo de magia para pasar unos días realizando actividades campestres alejados completamente del mundo mágico. En cuanto llegasen a la casa les quitaría sus varitas y las metería en una caja y no se las pensaba devolver hasta que fuesen a volver.
Cerró la maleta y suspiró, iba a ser un viaje muy largo.
Luna y ella salieron de su casa para montarse en el coche conducido por Theo, que les llevaría hasta la casa en mitad del bosque a la que iban.
—¡Estoy muy emocionada por este viaje! —exclamó Luna mientras esperaban en la acera. Hermione no contestó, estaba pensativa—. ¿Tú no? —al ver que no decía nada, Luna la miró—. ¡Hermione! —la mencionada dio un respingo.
—Sí, sí, yo también... Esto... ¿En que coche vamos nosotras? —preguntó intentando no parecer obvia y fracasando estrepitosamente ante una Luna que sonrió antes de contestar.
—Pues van Blaise, Harry, Pansy y Ginny en el coche de Blaise... —y, antes de que ella pudiese razonar con quién le tocaba ir, soltó el resto de sopetón—. Y Draco, Neville, Theo, tú y yo en el de Theo —respondió buscando el coche con la mirada como si no se estuviese dando cuenta de la cara que había puesto Hermione, que contuvo el aire al saber que iba a compartir coche con Draco.
—¿Y cómo de lejos está la casa esa? —en ese momento el coche se acercaba.
—Pues a unos cuatrocientos kilómetros o así —Hermione echó las cuentas rápidamente y las expectativas de pasar más de cuatro horas junto a Draco en un espacio tan reducido como un coche hicieron que se mordiese el interior del carrillo ahogando un suspiro.
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Dramione One Shots
FanfictionBreves historias sobre Dramione. La autoría es completamente de JK Rowling, yo únicamente uso sus personajes y su universo para un fin lúdico. Portada por: captbexx. Créditos a los dueños de las imágenes (especialmente a Upthehillart). Para que no...
