Jason y Laura intentaron explicarse pero se interrumpían a cada rato. Y se insultaban. Naturalmente Zac perdió la paciencia y su cara empezó a ponerse roja, tanto que parecía a punto de estallar.
Yo estaba preocupado, ansioso y muy triste por la situación, cuando repentinamente, sentí que tomaron mi mano. Me sorprendió tanto que miré a las otras personas, instintivamente. Laura y Jason estaban tan absortos peleando, y Zac tan abstraído tratando de evitar que se pelearan, que no se dieron cuenta.
Miré a Evan. Él también se giró para verme, me sonrió y siguió apretando mi mano. Le sonreí y me sentí mejor. Mucho. Nadie estaba para ver que yo no necesitaba más en la vida que tomar la mano de Evan y sentirme protegido, aliviado, completo, como si no importara ya nada de lo que pasara o lo que hubiera pasado. Eso es amor. No puede ser otra cosa.
Una perfecta sincronía entre dos personas que se complementan y apoyan es amor. Lo sabía definitivamente.
Estaba concentrado en cada rasgo de Evan que quería grabar en mi memoria cuando volví a la realidad luego de que Zac les gritara a Jason y a Laura.
Solté la mano de Evan rápidamente. Aún sentía su calor en la mía.
— Quiero decir algo— dijo Evan, levantando la mano como si estuviera en la escuela y quisiera tomar la palabra.
— Adelante— dijo Zac.
— No sé que es lo que pasa— dijo—. Y si es tan difícil de explicar es porque tal vez no quieren decirlo. No los obligaremos a que nos digan. Tampoco a que se lleven bien. Porque no es necesario.
— ¿A qué te refieres?— le dijo Zac curioso.
— A que antes ambos me parecían un poco falsos— argumentó Evan, pensativo—. A Jason ya lo conozco y no se porta de la misma forma cuando está conmigo a cuando está con todos. A Laura no la conocía muy bien, y al principio pensé que ella era muy entusiasta y tierna, pero ahora veo que también tiene una parte a la que le gusta pelear. Lo mismo con Jason. Creo que ustedes—los miró a ambos—, no habían sido fieles a sus personalidades.
Lo pensé un poco. Laura era diferente cuando hablaba conmigo a cuando lo hacía con los demás. Era porque cuando estábamos todos juntos ella trataba de ser perfecta para agradarle a Zac porque le gustaba y yo entendía eso. Sin embargo, yo jamás quise mostrarme diferente ante Evan aún cuando me hubiera gustado que él viera lo mejor de mí para que se enamorara más. A Jason no lo conocía bien pero cuando pude hablar bien con él comprendí que era más de lo que aparentaba.
Ellos no eran ellos.
— Pero ahora— prosiguió Evan—, sé cómo son. Ustedes son justo las personas que estamos viendo. Y está bien. El problema no importa. Tal vez sólo se dieron cuenta de cómo son. Da igual. A nosotros nos agradan como son ahora. No con tantas peleas, pero así son ustedes.
— ¡Es que no está bien!— dijo Laura—, ¡Yo quería seguir perfeccionándome!
— En realidad eso es lo que me molesta de ti— le dijo Jason—. Ya estás bien así. Si alguien alguna vez va a quererte, lo hará por lo que eres.
— Pero...
— No es como si yo hubiera querido revelarle al mundo algo de ti. Sólo quería que dejaras de fingir— le dijo él.
— ¡Tú también estás fingiendo!— le reclamó ella.
— No— dijo él—. Lo que pasa es que las personas rara vez creen que soy muy perceptivo. Aunque lo diga, no lo creerían. Para ser honesto no suelo decirle a todos lo que pienso que pasa, eso sólo crea problemas.
Ellos ya no se gritaban. Estaban hablando. Evan era increíble. Hasta Zac parecía asombrado. Yo estaba muy admirado. Sabía que Evan era grandioso pero últimamente me daba más cuenta de que cada pequeña cosa que era imperceptible para algunos, yo podía notarla y apreciarla. Además de amarla. Evan era perfecto.
— ¿Significa que el problema original era que ustedes no se conocían bien y cuando lo hicieron les sorprendió?— dijo Zac.
— Algo así— dijo Jason. Laura lo miró.
— ¡Pero ese no es ningún problema!— dijo Zac, feliz—. Creo que Laura no podría ser más perfecta. Y está bien que Jason sea como el Sherlock Holmes del grupo. No tienen por qué esconderlo. Si quieren pelear, hagánlo. Evan y yo lo hacemos, eso no significa que él no me agrade.
Laura se sonrojó. Jason la miró. Parecía que había algo detrás de eso, pero quise ignorarlo. Las cosas parecían querer ponerse mejor.
— ¿De verdad está bien?— dijo Laura.
— Claro que sí— dijo Zac—, ¿Cierto, Jimi?
— ¡Desde luego!— dije feliz.
— Entonces— dijo Laura—, creo que está bien. Ademá, no es como si no me agradaras— le dijo a Jason.
— Eso no significa que dejaré de vigilarte— le respondió él—. Podrías tener más secretos bajo la manga.
— Pues yo tampoco dejaré de vigilarte— le dijo ella, sonriente.
— Me parece bien.
¿No era increíble cuando las cosas salían bien?
A mí me lo parecía.
Evan me dedicó una sonrisa gratificante. Se la devolví.
Todo se sentía bien. No sabía el problema original de Laura y de Jason pero a esas alturas ya no era importante. No podría ser algo malo. Si sentían necesidad de decir algo, lo harían después.
Me agradaba que pudiéramos estar todos juntos.
No sabía que en veces la paz era temporal. Y que las cosas cambian incluso sin que nos demos cuenta.
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Hola!!!!
Gracias por leer. Sé que lo digo mucho pero esta historia es muy muy importante para mí y me alegra saber que hay alguien a quien le interesa.
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Rumores De Pasillo
RomanceJimi se declaró abiertamente gay en la escuela y empezaron a molestarlo por eso. Evan, un rubio popular que también lo molestaba, resultó sólo hacerlo porque los demás lo hacían... pero realmente guardaba un secreto: le agradaba Jimi. Mucho. Más de...
