97. El extraño diario de Zac (y el ganador)

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La última ronda era sencilla. Consistía en una serie de preguntas aleatorias por turnos muy muy complicadas. Tanto que para saber la respuesta debes haber indagado bien. Will decía que esa ronda se basaba en detalles que la gente pasaba por alto en ciertos acontecimientos. La fase más difícil. Eran una vez más, 5 preguntas. Si por algo empataban los competidores, se agregaban preguntas extra hasta que alguien fallara.

Pero no me sentía nervioso. Y Jimi tampoco se veía así.
Miré al público. Mi papá y Jill estaban ahí. Sentía que nunca antes había estado más despierto.

Entonces, observé algo. Todo el mundo estaba apoyando a Jimi. Además de Evan y sus padres, todo el público quería que él ganara.
¿Qué tan importante era para mí ganar? No mucho. Podría intentarlo de nuevo el año que venía. Mi padre había dicho que estaba bien si fracasaba. La historia me gustaba pero ese certamen no era precisamente lo único de mi vida. Imaginé que tampoco para Jimi pero todos querían que él ganara. Era adorable y sin duda una gran persona. Además toda la escuela estaba presente. Incluso los que lo molestaban. Si él ganaba, tal vez lo respetarían más.

Jimi merecía ganar. Había estudiado mucho. Los nervios lo habían puesto mal pero parecía que ya no eran un problema.
Él debería ganar.

El conductor, que simplemente no podía dejar de mirar, dio el inicio a la ronda.
Tenía que tomar una decisión. De hecho, no había nada que pensar. Ya sabía qué hacer.

- Primera pregunta- dijo el hombre-, para Zachary.

Respondí bien. Esa y las otras 4. Igual Jimi. Ya tenía 4 correctas. Sólo tenía que acertar a la siguiente para quedar empatado conmigo. La gente estaba muy emocionada.

- Parece que hay un empate- dijo el conductor-. Eso nunca había pasado. Lo que ocurrirá ahora es que yo haré una pregunta. Si alguien la falla pero el otro la responde bien, entonces habrá ganado. Pero si ambos siguen respondiendo bien esto se hará hasta que uno de los dos falle. ¿Entendido?

Ambos asentimos. El hombre se apresuró a decir la pregunta. La escuché. Mi turno era primero. Sabía la respuesta. Jimi probablemente también.
Respiré hondo. Sabía qué pasaría. Y me sentía relajado. Sólo ocurriría y ya.

- No lo sé- dije.

Se escuchó la conmoción del público. Intenté no mirar a nadie. Pero no pude evitar sentir que Jimi debía estar mirándome atónito.

- Entonces- dijo el hombre-, si Jimi responde correctamente habrá ganado.

Todos miraron a Jimi. Respiré. Él la sabía. Sólo tenía que decirla. Y todo pasaría como el mundo quería que pasara. Incluso yo. Todos contentos.

- No lo sé- dijo él.

Se escuchó el asombro total. Todos hablaban y hacían mucho ruido. Me giré para ver a Jimi. Él también me miró. ¿Qué estaba pasando? ¿No sabía esa pregunta? ¿Cómo? Yo recordaba haber estudiado junto a él ese tema. ¿Entonces?

- Vaya sorpresa- dijo el conductor, tratando de apaciguar al público-, parece que aquí todos están muy nerviosos. Como ambos fallaron la pregunta, procederemos a formular otra. Las reglas son las mismas.

Entonces, una parte de la escenografía del lugar colapsó. Todos miramos hacía atrás. Las cámaras no se enfocaron ahí, sino en el conductor.

- Iremos a unos cortes comerciales- dijo-, pero no se vayan, estamos a minutos de conocer al campeón de este año.

Salimos del aire. El conductor se acercó al equipo técnico para ver qué es lo que había pasado. Jimi se acercó a mí.

- ¿Qué fue eso?- dijo furioso-, ¡Tú sabías esa respuesta!
- ¡Tú también!- dije-, ¿Por qué no la dijiste?
- Espera- dijo-, ¿Ibas a dejarme ganar?
- No, solo iba a perder.
- ¡Eso es lo mismo! ¿Por qué querías hacer eso?
- Porque mira- dije, le señalé al público-, todo el mundo quiere que ganes.
- A mi no me importa ganar. No así.
- Pero sí quieres ganar- dije.
- Claro que sí- dijo-. Pero sólo si sé que tú diste lo mejor de ti. Sólo si te esfuerzas al máximo y yo supero ese esfuerzo. De otra forma, no quiero nada.
- Pero Jimi, si ganaras las personas que te molestan...
- ¡Al demonio esas personas!- dijo-, ¿Crees que me importa lo que piensan de mí? ¡Claro que no! Las únicas personas que me importan son las que me querrían aún si no ganara. Como las que están sosteniendo ese raro cartel. O como tú, que me trajiste a este lugar contigo y me diste la suficiente confianza como para querer hacer algo que jamás pensé lograr. No quiero que te dejes perder. Quiero que me veas como tu competencia.
- Es que, Jimi...- no sabía qué decir.
- ¿De verdad quieres perder?- dijo-, ¿No has pensado en ti mismo? Sé que no sueles hacerlo pero hoy, sólo por hoy, hazlo. Soy tu competencia. No alguien a quien debes cuidar. No ahora.

Miré a Jimi. ¿Cuándo cambió tanto? ¿En qué momento se volvió tan maduro?
Entonces descubrí a Jimi. A ese nuevo Jimi. Y supe que nunca había necesitado de nadie. Más que de Evan. Me gustó saber que el amor lo hacía mejorar. Y eso era suficiente para todos.

Lo pensé. ¿Qué es lo que verdaderamente quería? ¿Qué? Había pensado en lo mucho que me gustaría que todos estuvieran felices. Eso pasaría si Jimi ganaba. ¿Pero yo? ¿Qué quería yo?

Volvimos al aire. El conductor volvió a explicar las reglas. Dijo que invertiría los turnos. A Jimi le tocaría responder primero.

El hombre formuló la pregunta. Y yo la escuché asombrado. Era sobre sumerios. Miré inmediatamente a Will entre el público. Y él me miró a mí. Y sonrió.

Lo supe. Quiero ganar. Quiero ganar, pensé con fuerza.

- Y bien Jimi- le dijo el hombre-, ¿Cuál es tu respuesta?

Jimi lo pensó un momento.

- No lo sé- dijo.

Todos en el público se decepcionaron. Se escuchaba la negativa ante aquella respuesta.

- Entonces, Zachary- dijo el conductor-, si respondes apropiadamente, ganarás el certamen.

Miré a Jimi. Él me sonrió. Miré a Will. Él asintió con la cabeza.

Lo dije. Como si fuera en cámara lenta, mientras sentía que mi corazón latía como nunca y el ensordecedor ruido de la multitud se apagaba poco a poco...

- El ganador de este año es Zachary Benette- dijo él.

La gente explotó en un interminable ruido.
Yo no lo podía creer. Jimi se acercó para abrazarme.
El conductor se puso a decir unas cosas pero ya no le puse atención. Todo se sentía irreal. Como un sueño. Lo único que sabía era que estaba muy feliz. Como nunca en mucho tiempo.

- Felicidades- dijo Jimi.
- Gracias- le dije.
- Yo no hice nada- dijo él, contento.

El conductor despidió el programa y dijo que no se lo perdieran el del próximo año.
Salimos del aire. Evan apareció extremadamente rápido.

- ¡Jimi!- dijo-, ¡Ven aquí!

Jimi se acercó a él y lo abrazó. Él no se veía triste. Estaba bastante bien.

Mi papá apareció con Jill. Ella se veía muy emocionada.

- ¡Oh por dios!- dijo ella-, ¡Eres el campeón!
- Eso parece- dije.
- Me siento tan orgulloso que creo que podría llorar- dijo papá. Me abrazó. Y Jill nos abrazó a ambos.

Los padres de Jimi aparecieron. Él fue a abrazarlos. El padre de Jimi casi mataba con su mirada a Evan.

Miré que Laura y Jason se acercaban a nosotros. Busqué a Will con la mirada. Lo vi. No pude evitarlo. Dejé a papá y corrí a encontrarme con él.

- ¡Felicidades!- dijo.

No dije nada. Sólo lo abracé.

- ¿Cómo lo sabías?- pregunté-, ¿Cómo sabías que preguntarían eso?
- No lo sabía- dijo él-. Creo que sólo es el destino que conspiró para hacerte ganar.
- Pero, ¿Por qué?
- Porque Zac- me miró y sonrió-, tú mereces mucha felicidad.

Sólo lo observé. Y me sentí feliz. Mucho. Como nunca antes.

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