Me dolía la cabeza. Solía tener muchos problemas para dormir. Pero esa noche no pude hacerlo en lo absoluto. Cerré los ojos unos segundos antes de darme cuenta que mis esfuerzos eran en vano. Descubrí que intentar recordarlo todo no servía de nada. Me sentía torpe. Siempre fui muy bueno al momento de dividir mi vida privada de todo lo demás pero en esa ocasión... sinceramente no pude ser más torpe. Todo me preocupaba. Jimi sintiéndose culpable, Evan, el pobre hermanito y sobre todo, Will. En serio, no se podía ser más torpe.
Después de que Jimi se fue, pensé en darme un baño e intentar dormir aunque fuera un poco. Llamaron a la puerta. No quería abrir pero imaginé que bien podría tratarse de Jimi regresando por algo.
Abrí. Era Will. Se veía mal pero increíblemente bien. Probablemente cuando eres así de sexy no puedes dejar de serlo aunque te hayas pasado toda la noche despierto en el hospital junto a la cama de tu hermano inconsciente.
— Hola— dijo. Nos miramos.
— ¿Pasa algo?— dije, luego recordé—. Cierto, tengo las llaves de tu auto. Y tu teléfono.
— No importa, tengo muchas copias de las llaves en caso de que las pierda.
— Lo imaginaba— dije—. Pasa.
Me siguió adentro. Busqué en la mesa su teléfono. Presioné una tecla para verificar si tenía bateria. Y vi que el fondo de pantalla era la foto del árbol de la recepción y que yo salía ahí, de espalda. Y me sentí torpe. ¿No se suponía que debería hacer que las cosas sean más fáciles para él? ¿Por qué empeoré todo?
— Lo lamento— dijo él, interrumpiendo mis pensamientos.
— ¿Eh?— dije.
— Ayer hiciste mucho. Yo sólo me dediqué a mirar. No sé qué hubiera pasado si tú no estuvieras ahí. Y entiendo que estés enojado conmigo.
¿Qué? ¿Pensaba que le dije que se alejara de mí porque no hizo nada esa noche? ¡Pero qué torpe! Entendía que pensara así. Todo fue tan perturbador que si me hubiera pasado a mí tal vez habría actuado igual.
— No, yo lo siento— aclaré—. Lo que dije no tiene que ver contigo. Sólo estaba cansado y recordé cosas y... lamento haberte dicho eso. No quería. De verdad.
— ¿Entonces no me odias?— dijo, sorprendido.
— Claro que no. Tendrías que hacerme algo horrible para que te odiara. Y como dije, sólo era estrés.
— Fue mi culpa. Si hubiera hecho algo tú...
— ¿Por qué todos insisten en culparse? Esto no es asunto de nadie. Hicimos lo que pudimos. Y todo estará bien. Pensar en el pasado no ayuda ahora. Lo mejor que podemos hacer es desear que tu hermano se recupere.
— Él estará bien— dijo, aunque se notaba un poco decaído.
— Lo sé.
— Gracias a ti. No sé qué hubiera pasado si no hubieras llamado a una ambulancia.
— Sí, estás agradecido, ya entendí. Así que no vuelvas a hablar del hubiera. Eso ya pasó. Tu hermano estará bien y muy pronto podrá explicar qué pasaba por su cabecita para considerar hacer eso. Y espero que me lo explique a mí. Tengo varios regaños que quiero darle. Acaba de traumar de por vida a Jimi, a casi causarle un infarto a Evan e hizo que me estresara. Eso es imperdonable.
— Lo lamento— dijo—. No sabía que se sentía así aunque vivía conmigo. Debí saberlo. Hubiera podido impedirlo.
— No es tu culpa. Y si él nunca te pidió consejo no es que no confiara en ti es sólo que... hay veces en que pasan cosas tan malas que... algunas personas prefieren cargar con ellas solas. Para evitar herir a los que aman.
— Debí decirle que no es así.
— Tal vez sólo quería encargarse de eso él solo.
— Pero hacer las cosas solo no es una buena idea— dijo—. Siempre hay personas en quién confiar.
Lo miré y de alguna manera supe que era cierto. ¿Qué hubiera pasado si Jimi nunca habría salido de su habitación después de que Evan lo terminó? ¿Y si Will y yo no hubiéramos tratado de ayudarle? ¿Y si Evan hubiera confiado en nosotros? ¿Habríamos sospechado que Alex estaba mal? ¿Él se hubiera caído?
¿Por qué parecía que aunque nos tratábamos como amigos aún existían cosas que hacíamos mal?
— Creo que sí— dije al fin.
— Gracias por ayudarnos— dijo—. A todos nosotros.
— No hay nada que agradecer. Sólo me ayudo a mí mismo en realidad.
— No, no es cierto —se acercó a mí rápidamente—. Eres genial. Pero de alguna manera tratas de alejar a las personas. Quieres que crean que eres egoísta pero no es así. Eres una buena persona.
— No puedes saber eso— dije, me alejé de él un poco.
— Lo sé.
— No sabes nada sobre mí. Si digo que soy egoísta entonces deberías creerlo.
— Sé que eres del tipo de persona que ayuda a otros. Lo hiciste con Jimi. Y no esperabas nada a cambio. Así eres tú.
— Claro que esperaba algo a cambio. Que se alejara de Evan. Nunca me agradó.
— ¿Qué hay cuando me advertiste que me alejara de Jimi argumentando que Evan era tu amigo? ¿También fue algo egoísta?
— Dije eso como excusa para que te alejaras de él. Pero no te lo tomes personal, no era nada contra ti, sólo quería que te alejaras de Jimi, imaginé que podrías ser un depredador sexual o algo así. Y se veía que te gustaba, no dejabas de mirarlo.
— Porque él es muy hermoso, en todos sentidos. Nunca había conocido alguien igual. Y me pareció que fuiste sincero cuando mencionaste que era tu amigo.
— Soy muy buen actor. Te costaría saber cuando estoy diciendo la verdad o cuando miento. Así que te recomiendo que no confíes mucho en mí.
— Entonces ya es demasiado tarde— dijo, lo miré, parecía muy serio—. Eres la persona a la que más confianza le tengo.
— ¿De verdad? Sigo pensando que no eres bueno para Jimi. De hecho nadie lo es.
— No importa. Y me gustaría que tú confiaras en mí. Así nada podría pasarnos nunca, a ninguno.
Entendía a dónde iba con todo eso. Lo de Alex pasó porque no nos teníamos la suficiente confianza como para decirnos muchas cosas. Pudimos evitar que todo eso pasara pero no fue así.
Esa sería la solución más sencilla pero estaba seguro que Will no guardaba secretos como los míos. Cosas que no podía ni quería contar. Pero de verdad deseaba confiar en él.
Quizá hay cosas que no se pueden volver realidad aunque las deseemos de corazón.
— No es tan fácil— le dije.
— Las cosas que valen la pena son las difíciles.
Lo pensé un poco. Y sí, tenía razón. Mucha razón.
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Rumores De Pasillo
RomanceJimi se declaró abiertamente gay en la escuela y empezaron a molestarlo por eso. Evan, un rubio popular que también lo molestaba, resultó sólo hacerlo porque los demás lo hacían... pero realmente guardaba un secreto: le agradaba Jimi. Mucho. Más de...
