Estaba tranquilamente tratando de pensar un buen discurso cuando llegó a mí Derek. Lo observé. Le sonreí.
— Hola— dije—, ¿Qué milagro te trae por aquí?
— ¿Qué estás tramando?— dijo con rudeza.
— ¿Yo?— dije con fingida inocencia.
— ¿Por qué no le contaste todo a todos?
— Porque francamente estoy cansada de eso— dije—. De esta situación y obviamente de ti. Así que como no quiero meterme en problemas, y luego de pensarlo mucho decidí que dejaré que el destino se encargue de ti.
— ¿El destino?— dijo con ironía—, ¡Es absurdo!
— Tú eres absurdo— dije—. Pero dejaré que el destino te enseñe que en verdad lo eres. Además, por más que lo pienso, el resultado va a ser el mismo siempre. Intenta todo lo que quieras. Usa tus mejores tácticas, jamás vas a gustarle a Jimi. No importa qué hagas. Acepto que estás en tu derecho al querer conquistarlo. Pero no funcionará.
— ¿Significa que no interferirás?— preguntó.
— Nunca dije eso. Dije que puedes intentar hacer algo. No puedo detenerte si en verdad te gusta Jimi. Es más, te doy la oportunidad de cambiar. No has hecho nada aún. Podrías ser en verdad la persona buena y feliz que todos creen que eres. Pero si resulta que quieres seguir siendo el horrible y retorcido ser que ya me mostraste que eres, tendré que detenerte.
— No hables como si me conocieras— dijo.
— Y tú no me subestimes— dije.
— No lo haré— dijo—. Ya veremos cómo resulta esto.
Se alejó. Jason llegó a mí. Observó que Derek se iba.
— ¿Qué hacía él aquí?— me preguntó Jason.
— No lo sé— dije—. ¿Y tú? Pensé que debías entrenar.
— Eso hacía hasta que Derek me envió un mensaje diciendo que viniera aquí porque me necesitabas.
— ¿Yo?— pregunté.
Lo pensé. No tenía sentido. Al menos que ese tipo estuviera planeando algo. Lo que probablemente era cierto.
— Presiento que aquí pasa algo— dijo.
— También yo lo creo— dije—. Tendré que esperar para saber.
— ¿Saber qué?
— Te explicaré todo luego— dije.
Él no pareció muy contento con mi resolución.
— ¿Y Evan? ¿Y Zac?— preguntó.
— Evan fue a buscar a Jimi. Zac fue con la profesora para preguntarle algo.
— Posiblemente está pensando en su próximo plan— dijo Jason—. Zac simplemente no se da por vencido.
— Ojalá se diera por vencido en otras cosas— dije—. Estoy cansada de que no vea los sentimientos de Will. Tanto que me dan ganas de decirle.
— Sí que has madurado— me dijo él—. Hasta apoyas a Will.
— Naturalmente lo haría— dije—. Soy una buena perdedora. Por cierto, ¿No deberías regresar a entrenar?
— No, pedí permiso para el resto del día.
— ¿Por qué?
— Pensé que en verdad me necesitabas— dijo.
— Estoy bastante bien. Puedo manejar la campaña de Zac. Además, Will me está ayudando. Ahora que lo pienso... ¿Cómo está eso de que Derek te envió un mensaje? ¿Desde cuando son muy amigos?
— Él me agrada— dijo Jason.
— Supongo que sí— dije.
— Que a ti no te agrade no significa que los demás debamos odiarlo.
— Entiendo eso— dije—. Pero no te encariñes tanto. Ese bobo caerá pronto. Y estarán ahí para verlo.
Él me miró como tratando de descifrarme.
— Pero ya que estás aquí— le dije—, ayúdame con estos folletos.
Él se sentó a mi lado. Entonces apareció Zac. Se acercó a nosotros.
— ¿Fuiste a conspirar en contra de gente que te agrada para beneficiar a alguien a quien odias?— le preguntó Jason.
— Exacto— dijo Zac—. Tengo un nuevo plan.
— Lamentablemente no tenemos tiempo para planes— le dije—. Tienes que prepararte para un debate.
— Lo había olvidado— dijo—. Me gustan los debates pero... honestamente no sé cómo ganar uno sin terminar pareciendo un psicópata.
— Eso parece difícil— dijo Jason—. Ganar un debate y el corazón de la comunidad al mismo tiempo.
— Creo que necesito ayuda— dijo Zac.
— Deberías pedírsela a tu padre— dije.
Él me observó.
— Aún no le digo que soy candidato. Últimamente ha estado muy ocupado, ya que espera saber si ganó las elecciones internas de su partido— me dijo.
— Creo que encontrarás un momento para decirle— dijo Jason—. Y él te escuchará. No lo dudes.
— Pero cuando esto termine llevaremos a cabo el plan— dijo Zac.
— De acuerdo— dijo.
El receso pasó rápidamente. Al volver a mi salón de clases y encontrarme con Jimi, me pareció verlo un poco perturbado, como si le preocupara algo.
Le pregunté pero dijo que no era nada.
Por la tarde, esperé a que llegaran todos para irnos juntos a casa. Jason apareció rápidamente. Al verme me saludó con la mano. Se acercó a mí.
— ¿Y Evan?— le pregunté.
— No lo sé. ¿Y Jimi?
— Fue a buscar a Evan.
— Quizá quedaron en regresar juntos a casa— dedujo Jason.
— Quizá— dije.
Zac apareció rápidamente. Se veía cansado.
— ¿Qué te pasó?— le pregunté mientras me acercaba a él—, parece como si hubieras pasado toda una noche sin dormir.
— No es eso— dijo él—. Porque en realidad sí pasé toda una noche sin dormir, pero eso es común en mí.
— ¿Entonces?
— Estoy cansado de tener que responder preguntas. Todos preguntan por mis propuestas para campaña, por lo que haré en el debate y hablan como si fueran mis amigos. Y muchos no me agradan.
— Pobrecito— le dije—. Necesitas un abrazo.
Lo abracé.
— Y pensar que tendré que hacer esto todos los días— dijo Zac—, qué estresante...
— Pues tendrás que acostumbrarte— dijo Jason—. Porque cuando seas presidente los alumnos serán tu prioridad. Aunque no estés de acuerdo con muchas cosas que ellos hagan.
— Ya lo sé— dijo cansado—. Pero no me agrada.
— Tranquilo— le dije—. Todo saldrá bien. Y si puedo ayudarte con algo lo haré.
— Gracias— dijo sin dejar de abrazarme—. No sé qué hice para merecer a alguien como tú. Sé que soy fabuloso pero en veces no parece suficiente.
— Supongo que soy fabulosa también— dije, le sonreí.
Él me observó. Me sonrió también. Hacía mucho que no me sentía tan cómoda con él. Como si todo lo que pasó entre nosotros jamás hubiera pasado.
Fue en ese momento en donde me cuestioné por primera vez si mis sentimientos por él se habían ido por completo.
De todas formas, me agradaba poder verlo así, como un buen amigo.
— Vamos a casa— dije.
— ¿Jimi y Evan no vienen?— me preguntó Zac.
— Parece que no— dije.
Miré a Jason. Él parecía serio, hasta cierto punto triste.
— Jason— dije, tratando de sonreír—, ¿Vamos a casa?
— ¿Eh?— dijo, al parecer interrumpí sus pensamientos.
— Hay que irnos— dijo Zac.
— Sí, claro— dijo Jason, que parecía confundido.
Algo le preocupaba. Estaba segura de eso. Pero no sabía qué.
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Rumores De Pasillo
Storie d'AmoreJimi se declaró abiertamente gay en la escuela y empezaron a molestarlo por eso. Evan, un rubio popular que también lo molestaba, resultó sólo hacerlo porque los demás lo hacían... pero realmente guardaba un secreto: le agradaba Jimi. Mucho. Más de...
