Zac dio su último discurso. Desde el campamento, su humor había estado de maravilla. No sólo eso. Jimi y Evan parecían más animados. Quizá era la idea de saber que pronto estaríamos en una boda lo que nos hacía estar tan animados. O tal vez era otra cosa. Todo había pasado tan rápido que... parecía que el tiempo volaba.
No podía creer que el año iba a acabarse. Pero lo deseaba. Necesitaba vacaciones. Además, ya había planeado muchas cosas que quería hacer con los chicos aprovechando el tiempo. Creo que lo que más me entusiasmaba de todo era que Derek ya no estaría en la escuela. No tendría que preocuparme por él.
Ese día, me sentía muy positiva. Estaba enamorada del amor. George y la profesora iban a casarse, cosa que me hacía mucha ilusión. Amaba las bodas. Además, la boda sería en unas semanas porque ambos querían aprovechar sus vacaciones. Pensé que pondrían a Will como padrino pero escogieron a los padres de Zac.
— Ya quiero que sea la boda— dijo Jimi, feliz.
— Sí, es estresante esperar— dijo Evan.
— Es estresante en general— dijo Zac—. Las elecciones son la semana que viene y mi casa es un caos. Jill está ocupada planteando la boda y mi papá trata de crear estrategias de campaña.
— Mientras tú te preparas para tu último debate— le dije—. Que no se te olvide, es el viernes.
— ¡Ya lo sé!— dijo Zac—, ¡Estoy nervioso!
— Necesitas un abrazo— dijo Evan.
— Jimi, abrázame— dijo Zac.
— Bueno— dijo Jimi.
— ¿Qué?— dijo Evan—, ¿Así de fácil me traicionas?
— No iba a traicionarte— dijo Jimi—. Sólo voy a abrazar a Zac.
— Mejor abrazo yo a Zac— dijo Evan.
— No, gracias— dijo Zac.
Mientras ellos se debatían si se abrazaban o no, yo miré a Jason. Parecía perdido en sus pensamientos.
— ¿En qué piensas?— le pregunté.
Ni siquiera me miró. Me acerqué y le di un golpe a su hombro. Reaccionó rápidamente.
— ¿Qué pasa?— dijo alterado.
— Nada— dije—. Es que te vi tan pensativo y preocupado que quise distraerte. ¿Estás bien?
— Eso creo— dijo.
— No pareces estar bien— dije.
— ¿Y tú? ¿Estás bien?
— ¿Por qué no debería estarlo?
— Tienes razón— dijo él—. Tú eres implacable.
— Deberías ser más como yo— dije.
— No, creo que eso sólo te queda a ti.
Me quedé mirándolo. Jason se veía diferente. Comencé a preguntarme qué era lo que había cambiado pero no encontré nada.
— Eh...— dijo él— ¿Por qué me estás mirando tan fijamente? Es incómodo.
— Intento descubrir qué es diferente— le dije.
— ¿Eh?
Entonces, Evan abrazó a Zac y éste armó todo un escándalo. Me distraje tratando de separarlos y después se me olvidó que tenía una situación pendiente con Jason.
Por la tarde, debía ir a la casa de Zac. Efectivamente, era un caos. Por un lado, su padre y su tía estaban revisando unos documentos que tenían esparcidos por todas partes. Al mismo tiempo, Jill, George y la profesora estaban planeando su boda.
— Hola Laura— me dijo Jill—, ¿Qué te trae por aquí?
— Preparo el último debate de Zac antes de las elecciones— dije.
— Seguro mi casi sobrino va a ganar— dijo George—. Es su destino ser el dueño del mundo y por algo se empieza.
— ¿Qué significa eso?— preguntó Jill.
— Que Zac será el futuro dictador del mundo— dijo George.
Zac, que iba bajando las escaleras, se acercó.
— ¿Hablaban de mí?— preguntó.
— ¿Cómo lo sabes?— preguntó George, asustado.
— Sé leer mentes— dijo Zac—. Planeo en el futuro quedarme calvo, usar una silla de ruedas y crear una escuela para gente superdotada. Tendré mi ejército personal al que llamaré los “Z-men”.
— Genial— dije.
— No es genial, es perturbador— dijo George—. Él en verdad podría hacerlo si quisiera.
— No era una broma— dijo Zac—. Lo haré en verdad.
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Rumores De Pasillo
RomanceJimi se declaró abiertamente gay en la escuela y empezaron a molestarlo por eso. Evan, un rubio popular que también lo molestaba, resultó sólo hacerlo porque los demás lo hacían... pero realmente guardaba un secreto: le agradaba Jimi. Mucho. Más de...
