El mes estaba caluroso. Amaba abril. Era como si los días soleados se llevaran todo lo malo.
— Jimi— me dijo Zac—, te ves extraño hoy.
Lo observé. Yo estaba en el jardín, recostado en el césped y él acababa de llegar.
— ¿De verdad?— pregunté.
— Claro. Debe ser por la rama que tienes pegada al cabello— dijo.
— Yo te la quito— dijo Derek.
Se acercó y me quitó una rama que de alguna forma debió enredarse en mi cabello.
— ¿Cómo llegó eso hasta ahí?— dijo él mientras veía las hojas secas de la rama.
Zac se veía estresado. Ya no tanto como antes pero todavía. Laura tenía semanas sin acercarse a nosotros. Yo podía verla todos los días pero no era lo mismo. Jason me aseguraba que ella iba a estar bien, que todo regresaría a la normalidad pero veía pasar los días y no, las cosas no cambiaban. Debía ser paciente. Entendía cómo se sentía Laura.
— ¿Y Evan?— preguntó Zac.
— Trata de no repetir año— dije.
— Pues tiene suerte. La profesora va a ayudarlo— dijo Zac—. Aunque debe ser difícil para él y para ti ya que casi no pasan tiempo juntos.
— Está bien— dijo Derek, feliz—, yo regreso a casa todos los días con Jimi.
— Sí— dije—. Es divertido. Derek me ha llevado a sus lugares favoritos. Muchos de ellos no los conocía.
— Deberías de venir con nosotros la próxima vez— dijo Derek.
— No, tengo que estudiar— le dijo Zac—. No tengo mucho tiempo libre. Y cuando lo tengo generalmente voy a visitar a Will.
— ¿Quién es Will?— preguntó Derek.
— Un sujeto torpe al que le hablamos quién sabe porqué— dijo Zac—. Me pregunto en qué momento empezó a ser parte del grupo...
— Es un amigo— concluí—. Tal vez deberías conocerlo algún día. Te agradaría. Es genial.
— Quizá— dijo él.
Entonces vimos a Laura al otro lado del pasillo. Estaba hablando con Jason mientras se reía. Se veía muy feliz. Miré a Zac que parecía pensativo. Él me miró a mí.
— Ve con ella— le dije.
— No sé qué podría decirle— dijo.
— Cualquier cosa sirve— dije mientras le sonreía.
— No creo que sea una buena idea.
— Quedarse sin hacer nada sí es una mala idea.
Me observó.
Suspiró. Se levantó lentamente. Caminó por el patio. Derek y yo lo observamos.
— No sabía que ellos tenían problemas— me dijo.
— Realmente no son problemas— dije—, confío en las cosas mejoren.
Zac llegó hasta Laura. Ella lo observó. Jason dijo algo antes de alejarse de ellos y acercarse a nosotros.
— Hola— dijo cuando estuvo cerca.
— Hola— dije—, ¿Crees que ellos estén bien?
— Desde luego— me sonrió—. Sólo tienen que hablar. ¿Y Evan?
— Estudiando— dije.
— ¿De nuevo?— preguntó Jason sorprendido—, ¿Tan mal le va?
— Eso parece.
— La escuela es difícil— agregó Derek.
— Para ti debe ser más complicada— le dijo Jason—, sobre todo porque ya eres de último año.
— Así es. Estoy tratando de disfrutar mis últimos meses de escuela. Aunque no es tan bueno como parece, tengo que estudiar para la universidad.
Lo observé. Era cierto. Después de la escuela venía la universidad. Y yo no tenía la menor idea de lo que quería hacer con mi vida.
— ¿Qué vas a estudiar?— le pregunté a Derek.
— Periodismo— dijo.
— Parece interesante— dijo Jason.
— ¿Cómo es que elegiste periodismo?— pregunté rápidamente.
— Siempre he querido ser periodista— dijo—. Desde pequeño. Quizá tiene que ver con que mi padre es periodista. Pero, ¿Por qué preguntas?
— Me preocupa— admití—. Yo no sé qué podría ser. Es más, no creo ser bueno en algo.
— Debe ser difícil para ti elegir algo— me dijo Jason—, ya que todo se te da muy bien.
— No creo que todo se me de bien— dije.
— Pero eres un alumno modelo— dijo Derek—. Cualquier cosa que elijas la podrás hacer bien.
Lo pensé un poco. Definitivamente no tenía idea alguna. Todo parecía difícil. Como si jamás pudiera hacer algo así.
— No te preocupes— dijo Jason—. Aún es pronto para que lo sepas. No tienes que decidirlo ahora. Además yo soy un año mayor que tú y no sé qué quiero hacer con mi vida.
— ¿En serio?— dije—. Siempre pensé que serías psiquiatra.
— ¿Un psiquiatra?
— Sí— dije—. Creo que serías uno genial.
Me observó. Luego dijo que tenía que irse a practicar con su equipo y se fue.
— Iré a ver si a Evan le va bien— dije.
— ¿Ahora?— me preguntó Derek—, ¿No podría ser después?
— ¿Después? ¿Por qué?
— Quiero que me acompañes a la cafetería— me sonrió.
— Pero Evan...
— Él puede esperar. Vamos, ¿Sí?
— De acuerdo— dije.
Fuimos. Pasamos cerca de Laura y Zac. Ellos hablaban y reían. Me sentí repentinamente bien. Parecía que estaban volviendo a ser los de antes.
Eso me puso de buen humor. Fue como si todo pudiera volver a ser tan genial como antes. Después de ir a la cafetería y de que Derek me contara la historia de lo que le pasó a su familia en la última navidad, volví a clases.
Laura estaba ahí. Me saludó. Se veía feliz. Pero no era como normalmente se veía. Parecía genuinamente contenta.
— Parece que todo va bien, ¿No?— dije.
— Bastante— dijo ella.
— ¿Significa que volverás a estar con nosotros en el jardín?
— Podría ser— dijo—. Creo que ahora puedo. Por fin luego de mucho tiempo, entiendo todo lo que pasa. Me siento bien.
— Te ves bien— dije.
— Gracias— dijo.
En efecto, ella se veía muy bien.
Estuvo de buen humor todas las clases.
— Hay que volver juntos a casa— me dijo cuando finalizaron las clases.
— Claro— dije.
Salimos al final. Entonces ahí estaba Derek. Nos saludó. Se me había olvidado que él regresaba conmigo a casa. Con todo lo que pasaba eso fué lo último en lo que pensé.
— Cierto— dijo Laura—, me había olvidado de que tienes un nuevo amigo.
— Soy Derek— le dijo él—, creo que no nos conocíamos antes.
— Laura— dijo ella—, un placer.
¡Estaba pasando! ¡Ellos dos se estaban conociendo!
— ¿Listo para los planes de hoy?— me preguntó Derek.
— ¿Planes?— pregunté.
— Sí. Espero que no hayas olvidado que iríamos al museo de arte moderno— dijo.
— Lo lamento— dije—, sí lo olvidé. Hoy pasaron muchas cosas.
— Está bien— dijo él—. Si quieres podemos ir mañana.
— Sí— dije—. Incluso podríamos llevar a Evan, si es que tiene tiempo libre.
— Aunque hoy era el último día de una exposición que quería ver— dijo él decepcionado.
— ¿Último día?— dije—, ¡No podemos faltar!
— Está bien— dijo Laura—, regresemos juntos a casa otro día.
— Lo lamento mucho— le dijo Derek a ella.
— ¡Ya sé!— dije—, ¡Laura puede ir con nosotros!
— ¿Puedo ir?— dijo ella.
— ¡Claro que sí!— dije—, ¿Cierto?— miré a Derek.
Él me sonrió.
— ¡Por supuesto!— dijo.
Entonces pensé en que podría funcionar. Ellos podrían conocerse y volverse amigos. Con un poco de suerte, algo más.
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Rumores De Pasillo
RomanceJimi se declaró abiertamente gay en la escuela y empezaron a molestarlo por eso. Evan, un rubio popular que también lo molestaba, resultó sólo hacerlo porque los demás lo hacían... pero realmente guardaba un secreto: le agradaba Jimi. Mucho. Más de...
