Sabía lo que pasaba. A Zac le preocupaba algo. Y sabía qué era ese algo. Will. Ese idiota debió haberle hecho algo a Zac y él se angustió. No lo pensé más y decidí ir a visitarlo. Iría después de clases. Zac iba a darle una larga conferencia a Jimi y a Evan sobre “por qué es bueno ir a clases diariamente” y otra sobre “por qué no es bueno mostrarse amor dentro de una escuela”, así que al menos estaba segura de que él no iría con Will.
Salí rápidamente. Corrí por las calles. Mientras más pasos daba más preguntas me hacía. Hasta que llegó una que invadió mi cerebro por completo. ¿Y si Will se declaró? ¿Y si lo que tenía así a Zac era la preocupación por no saber qué decirle? ¿Y si estaba dudando sobre rechazarlo?
No, no podía ser eso. Zac rechazaría a Will si él se declarara, por lo que no tendría por qué seguir pensando en eso al menos que... ¿Y si no lo rechazó? ¿Y si se sentía confundido y le dijo que le respondería luego? ¿Y si Zac en verdad estaba considerando a Will?
¡No, eso era imposible! ¿Por qué a Zac le gustaría Will? Mejor dicho, ¿Por qué no? El mundo era diferente, las personas aceptaban cada vez más a las parejas del mismo sexo por lo que Zac no tendría ningún problema grave si decidiera salir con Will... ¿Por qué me los estaba imaginando juntos? ¿Por qué mi cara se ponía roja con tan sólo pensarlo?
¡No, lmposible! Tenía que dejar de divagar tanto.
Llegué. La hora de la verdad había llegado. Subí el edificio. La recepcionista me miró.
— Hola— dije—. Con Will, por favor.
— En un momento— dijo.
Esperé un poco. Mi energía negativa se iba acumulando a cada minuto.
— Hola...— dijo Will cuando salió para ver quién era—... ¿Y los demás?
Caminé hacia él. Lo tomé de la mano con fuerza y lo hice entrar. Cerré la puerta.
— ¿Qué... qué pasa?— preguntó confundido.
— ¿Qué le hiciste a Zac?— pregunté enojada—, ¿Qué le pasó? ¿Dijiste algo? ¿Qué fue? ¿Qué dijo él?
Me observó atónito.
— ¿Qué?— preguntó.
— ¡Él ha estado muy raro últimamente y debe ser por tu culpa!— lo acusé.
— ¿Raro?
— ¡Hoy casi asesina a Evan!
— ¿Por qué?
— Es una larga historia. Todo empezó cuando Evan le dijo a Jimi que... ¡No cambies el tema de conversación! ¡Esto es sobre Zac y tú! ¿Pasó algo entre ustedes? ¡Exijo saberlo!
Caminó hasta la ventana. Lo seguí.
— No pasó nada— dijo.
— ¿En verdad?— dije escéptica.
No contestó. Sólo miró el paisaje un rato. Luego se giró para verme.
— Nada pasará— dijo.
— ¿Eso qué significa?
— Que yo... he decidido no decirle nada a Zac.
Lo miré. ¿De qué estaba hablando? ¿Decirle qué?
— ¿Eh?— dije.
— No le he dicho nada a Zac, no te preocupes. Probablemente no lo haré así que puedes estar tranquila.
Miró el suelo decaído. Lo entendí al instante. Él no iba a declarse a Zac. No, yo no iba a tragarme esa mentira.
— Entonces— dije, seguía un poco abrumada—, ¿Por qué Zac está comportándose raro? Tiene que ser algo que le preocupa. Sé que tiene que ver contigo.
— ¿Conmigo?
— No ha venido aquí en varios días, ¿No? Y él solía venir casi diariamente. Si pasó algo, puedes decirme. No quiero que me mientas diciendo que no has dicho nada.
— No es mentira. No le dije nada a Zac. En realidad... él sabe que oculto algo pero no quise decirle.
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Rumores De Pasillo
RomanceJimi se declaró abiertamente gay en la escuela y empezaron a molestarlo por eso. Evan, un rubio popular que también lo molestaba, resultó sólo hacerlo porque los demás lo hacían... pero realmente guardaba un secreto: le agradaba Jimi. Mucho. Más de...
