Llegó el día de la semifinal. Estuve ahí muy temprano con mis padres y tratando de no perder la cabeza. En algún momento nos pasaron a todos los concursantes a un enorme salón. Nos explicaron cómo funcionaría esa etapa. Las instrucciones eran claras: Leerían las preguntas en voz alta y el que supiera la respuesta tenía que escribirla y dársela a una persona que cada competidor tenía a su lado para comprobar si era correcta o no. Al final de la ronda, las cinco personas con el mayor número de respuestas correctas pasarían a la ronda final que sería transmitida en vivo en cadena nacional.
Yo estaba sentado hasta el último lugar de la última fila. La sala estaba repleta de alumnos deseando pasar a la final. Me sudaban las manos. Pude ver a Zac hasta el frente, gracias a que era alto. Me sorprendió ver que la gran mayoría de personas eran chicas. Al parecer existían más mujeres fanáticas de la historia de lo que pensé.
Quería concentrarme pero últimamente las cosas no estaban bien. Es decir, no había tenido problema alguno y eso sólo podía significar que algo andaba mal. Evan parecía el mismo pero había algo raro con él. Y Zac tambien estaba extraño. No peleaba con Evan como siempre. Y Alex no volvió a la escuela después de que aparentemente tuviera ese conflicto conmigo. Me sentía culpable. Will dijo que su hermano decidió no ir más porque faltaban pocos días para las vacaciones y no creyó que valiera la pena.
Me preocupaban Zac y Evan. Desde ese aparente malentendido que creó toda una horda de rumores extraños sobre ellos, dejaron de tratarse como antes. Se reunían conmigo en el jardín pero no intercambiaban palabras. Estaban resentidos, lo sabía. No quisieron decirme por qué pelearon, pero Zac juró que no era nada importante, de otra forma no le gustaría ver a Evan de nuevo. Decidí creerle.
Olvidé momentáneamente todo eso y traté de concentrarme. Tenía que pasar de ronda. Había estudiado muy duro. Y Zac dijo que no quería ir solo a una televisora. Menos si debía estar con muchas personas raras.
Comenzaron las preguntas. Las primeras cinco eran fáciles, todos acertaron en sus respuestas. Después vino lo bueno. Las siguientes 10 fueron imposibles... para los que no estudiaron. Yo supe todas las respuestas, y como suponía, Zac también. Me sentía seguro. Podía ver la cara de preocupación de muchas personas. Y la cabeza de Zac, a lo lejos. También veía su brazo cuando se estiraba para dar el papel con la respuesta. A partir de que nos decían la pregunta teníamos cinco minutos para responder y entregar el papel.
Nos dieron un descanso luego de la mitad de las preguntas. Nos conducieron a una sala contigua a la que estábamos. Respiré aliviado.
— Y bien, pequeño Jimi— dijo Zac, acercándose a mí—, quiero suponer que no has tenido ningún error hasta ahora.
— ¡Sorprendentemente no!— dije, feliz.
— No es una sorpresa. Has estudiado mucho.
Me di cuenta que nos miraban. Debía ser por Zac. Él era una competencia muy dura en ese momento.
— Mira— le dije—. Las personas nos miran.
— Es que soy hermoso. Y listo. Y no se ve eso todos los días.
Me reí. Hacía mucho que no me reía así. Quizá porque estaba estrwsado por el certamen.
Volvimos de nuevo. Otra vez a sentarme para hacer lo mismo. Esperé que mi memoria no me fallara. No debía equivocarme, mis padres, mi escuela, Evan y Will esperaban que yo pasara de ronda. Era por mi honor. Que si bien pensé que no tenía, resultaba que aún quedaba un poco en mi cuerpo.
Las siguientes dos horas fueron difíciles. Yo deseé que me mataran. Literalmente. Me sabía las respuestas pero por alguna razón estaba seguro de que iba a fracasar. Para colmo, una chica que estaba en el asiento de al lado entró en pánico y salió corriendo. Fue descalificada. Y yo me quedé básicamente temblando.
Pensé en ser fuerte. Por Evan. Él me había apoyado en todo ese tiempo. Era mi novio y lo había descuidado... ¡Qué increíble era tener novio!
Me di cuenta de que me estaba desconcentrando. Debía ponerme en mi modo serio... luego recordé a Evan en aquella tarde y... suspiré. Varias personas se giraron a verme. ¡Qué pena! No debería estar pensando en esas cosas en un momento tan importante como ese. Pero parecía que Evan enclipsaba todos mis pensamientos.
— Pregunta número 42— dijo la persona que leía las preguntas.
Entonces la verdad me llegó de golpe. Zac y Evan. Pelearon por mí. Algo hice. Y eso los molestó tanto que discutieron... e incluso se hicieron algo más. Los rumores decían que se golpearon. Y Evan tenía un moretón en la barbilla. Dijo que se cayó en el trabajo. ¿Pero si no fue así? ¿Si de verdad se pelearon? Necesitaba preguntarle a Zac. Tenía que decirme la verdad. Tenía qué saberlo...
— Dos minutos— dijo la persona que estaba a mi lado.
¿Dos minutos? ¿Para qué? Oh sí, la pregunta 42... ¡La había olvidado por completo! Observé la pantalla a mi costado. La pregunta estaba ahí. La leí. Era sobre Grecia... ¿Sabía yo algo sobre Grecia? Vamos, piensa, piensa... ¡Estaba en blanco!
Miré el reloj. Un minuto. Oh dios mío. Oh por dios. Era mi fin... No, espera, sabía la respuesta... ¡Sabía la respuesta! Tomé el lapiz y escribí de la forma más rápida que pude. Se la entregué. Bueno, básicamente se la arrojé. Se acabó el tiempo. Y esperé con el corazón en la mano que estuviera bien. Miré la cara del sujeto. Tardó un poco en decir que estaba bien. Uff, por poco. Suspiré aliviado.
Las preguntas fueron cincuenta. Me sorprendía haberlas terminado todas. Al final no nos anunciaron quienes pasaron de ronda. Esperé ansioso para salir. Cuando lo hice, busqué a Zac. Lo encontré, me estaba esperando.
— Jimi— dijo—, ¿Cómo te...
— Dime por favor— lo interrumpí—, dime si tú y Evan se pelearon por mi culpa.
Él me miró asombrado. Esperé su respuesta. Pero no dijo nada.
— ¡Dime por favor! ¡Necesito saberlo!— insistí.
— No puedo decirte nada— dijo.
— ¿Por qué no?
— Te diría que le preguntaras a él, pero eso es lo que menos quiero.
— Voy a preguntarle— dije—. No sé si hice algo pero...
— Jimi— me dijo, tomó mis hombros—, si te pido que no vuelvas a hablar con Evan en toda tu vida, ¿Me harías caso?
— ¿Qué?— dije perplejo.
— No quiero que vuelvas a verlo.
¿Por qué Zac estaba diciendo eso? ¿Que no volviera a ver a Evan? ¿Por qué?
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Rumores De Pasillo
RomansaJimi se declaró abiertamente gay en la escuela y empezaron a molestarlo por eso. Evan, un rubio popular que también lo molestaba, resultó sólo hacerlo porque los demás lo hacían... pero realmente guardaba un secreto: le agradaba Jimi. Mucho. Más de...
