Estaba leyendo Romeo y Julieta en la biblioteca porque quería hacer tiempo. Evan tenía que organizar un proyecto con sus compañeros de salón así que decidí ocupar mi tiempo de forma productiva. Laura me acompañaba, pero se veía rara, muy pensativa. Inquieta hasta cierto punto.
— Vengo en un rato— dijo y salió disparada. No tuve tiempo de preguntarle a dónde iba. Pensé que tal vez olvidó algo.
Seguí leyendo. Estaba concentrado cuando el tacto de una mano en mi hombro me asustó y me hizo cerrar el libro de golpe.
— ¡Lo siento mucho!— dijo Derek—, ¿Hice que perdieras la página que estabas leyendo?
— ¡No, para nada!— dije—, la recuerdo.
— Qué bien— dijo mientras reía—, lamento asustarte.
Derek me había ayudado a recoger mis cosas en la mañana, luego de que saliera huyendo porque Zac había descubierto que Evan yo estábamos en la sala del consejo estudiantil.
Mientras corría me resbalé y por suerte Derek estaba ahí para evitar que me cayera, sin embargo mis cosas no corrieron la misma suerte. Pero él fue amable y me ayudó. Quise agradecerle y le pregunté su nombre. Me lo dijo. Fue muy educado. No esperaba verlo en la biblioteca.
— Estoy bien— dije.
— ¿Qué haces tan solo?— preguntó—. ¿Y tus amigos?
— Laura estaba aquí conmigo— dije—. Pero creo que fue por algo que olvidó. Los demás se fueron menos Evan que está organizándose con sus compañeros para hacer un trabajo.
— ¿Te molesta si te hago compañía?— dijo—, yo también estoy solo y tengo que leer un libro. Podemos leer juntos.
¿En verdad eso estaba pasando? ¡Ese debía ser uno de los días más felices de mi vida!
Me tranquilicé a mí mismo. No debía precipitarme. Antes debía comprobar que él en verdad estaba consciente de quién era yo.
— ¿Está bien que hagas eso?— dije.
— ¿Eh? ¿Qué cosa?
— Estar aquí, conmigo. Las personas generalmente no se acercan tanto a mí...
— ¿Por qué no?— me observó.
— Porque terminan envueltos en rumores raros... como seguramente sabrás.
— No me molestan los rumores. Además, no creo que la gente hable más de ti o de tus amigos. Estuve ese día en la cafetería. Sé de lo que hablo.
— ¿En verdad lo crees?— dije esperanzado.
— Sí, claro— dijo.
— Entonces— dije emocionado—, ¿Te gustaría que fuéramos amigos?
Él me miró atentamente.
— Eso fue raro, ¿No?— me corregí—, lo siento, jamás he intentado tener amigos así que no sé cómo empezar...
¡Qué pena! ¡Tierra, debiste tragarme en ese momento!, pensé.
Él me miró y empezó a reírse fuertemente. Lo miré preocupado.
— ¡Eso fue torpe!— dijo—, ¡Muy torpe!
— Ya sé que fue torpe— dije apenado.
— Pero también muy tierno— dijo—. Creo que me no me queda otra opción más que aceptar tu oferta.
— ¿Cuál oferta?
— Ser tu amigo— dijo—. Quiero ser tu amigo.
— ¡De verdad!— dije emocionado—, ¡Qué bien!... aunque no sé qué hacen las personas cuando se vuelven amigos... o qué deberían decir...
— Eso es fácil— dijo—, ¿Qué es lo que sueles hacer cuando estás con tus amigos?
Lo pensé. Veía a Jason y Laura pelear, al mismo tiempo que Evan trataba de seducirme y Zac intentaba que Evan no me sedujera...
— No creo que eso vaya a funcionar ahora— dije, un poco decaído.
— No importa— dijo—. Pero generalmente las personas se conocen antes de ser amigos.
— ¿De verdad?— dije.
Volví a pensarlo. Definitivamente no conocí a profundidad a Evan, a Zac, a Laura o a Jason antes de considerarlos mis amigos... es más, ni siquiera sabía algunas cosas esenciales de Evan antes de tener sexo con él... ¿Por qué ninguna de mis amistades había sido normal?
— Claro— dijo—, si no sabes eso, ¿Cómo te volviste amigo de tus amigos?
— Pues... Evan y Zac simplemente empezaron a hablarme... Laura se volvió mi amiga porque le gusta la misma cantante que a mí... y Jason era amigo de Evan así que terminó juntándose con nosotros...
Me deprimí.
— Ya veo— dijo—. Intentemos algo. Podrías decirme qué cosas te gustan y yo te diré las mías.
— Suena bien— dije con entusiasmo.
— Bien. Empieza tú— dijo.
— Me gustan los gatos. No tengo uno pero me gustan. Mi color favorito es el amarillo. Mi cantante favorita es Taylor Swift aunque mucha gente la odie. Mi libro favorito es Romeo y Julieta de Shakespeare...
— ¿Ha amado acaso mi corazón antes de ahora?— dijo—, afirmad lo contrario, ojos míos, que hasta esta noche nunca vi la verdadera belleza.
— Tú— dije sorprendido—, ¿Acabas de citar Romeo y Julieta?
— Sí— me sonrió—. Es cuando Romeo pregunta por quién es Julieta.
— ¿Cómo es que sabes eso?
— Ese libro me gusta mucho. Aunque si hablamos de Shakespeare, hay otras obras que prefiero.
— ¡Es maravilloso!
— También me gustan los gatos. No tengo uno, a mi madre no le gustan— dijo—. Mi color favorito es el negro... no conozco tanto la música de Taylor Swift... por lo mismo no sabría decirte si me agrada o no... pero debe ser buena ya que a ti te gusta mucho. Y tú pareces alguien muy inteligente.
— No, claro que no...
— Te vi en televisión. Tú y tu amigo estuvieron sensacionales. Me sentí mal porque dos personas menores que yo fueran tan inteligentes.
— Había olvidado que eres de último año— dije—. ¿Qué se siente estar tan cerca de la universidad?
— Mucha presión— dijo—. Así que te recomiendo que aproveches ahora que puedes divertirte.
— Lo haré— dije.
Seguimos hablando. Derek era muy confiable, tanto que me sentía muy a gusto con él. El tiempo pasó rápidamente.
— Tu amiga ya se tardó— dijo él—, quizá ya se fue a casa.
— Quizá.
— Deberíamos ir a buscarla— dijo—, vamos, voy contigo.
Salimos. Justo cuando puse un pie afuera, Jason iba por el pasillo. Me miró.
— Hola— le dije—, ¿Has visto a Laura?
— Se fue con Zac— dijo.
— Ah, qué bueno— dije—. Me estaba preocupando por ella.
— ¿No te avisó que se iba?— dijo Jason—, que extraño.
— Quizá tenía prisa por irse— dije.
— ¿Evan aún no llega?— dijo Jason.
— No. Lo seguiré esperando.
— Vendrá pronto— me sonrió—, entonces, te veo luego, iré con el equipo.
Se fue corriendo. Lo miré irse.
— Tengo una pregunta— me dijo Derek—, tu amigo Zac, ¿Es simpático?
— Sí. ¿Por qué lo preguntas?
— Porque siempre parece enojado. Y cuando alguien se le acerca los mira como si pudiera derretirlos con los ojos.
— Con nosotros no es así— dije—, tal vez con Evan a veces...
— ¿No le agrada Evan?
— Sí, pero... es difícil de explicar...
— Debe serlo. Parece que Zac es alguien complicado...
— No tanto— dije, entonces se me ocurrió una grandiosa idea—, ¿Quieres conocerlo?
— ¿Qué? No, para nada, probablemente no voy a agradarle y si se enoja conmigo podría desmayarme. No, gracias.
— Él es una buena persona— dije—. Sólo necesitas tratarlo más. Te prometo que va a agradarte.
Lo pensó un poco.
— De acuerdo— dijo.
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Rumores De Pasillo
عاطفيّةJimi se declaró abiertamente gay en la escuela y empezaron a molestarlo por eso. Evan, un rubio popular que también lo molestaba, resultó sólo hacerlo porque los demás lo hacían... pero realmente guardaba un secreto: le agradaba Jimi. Mucho. Más de...
