Era Junio. Un muy lluvioso Junio. ¿Por qué? En realidad no me importaba. Pero era un buen pretexto para compartir un paraguas con Evan y hablar. Eso era lo único que quería hacer. Sin embargo, Evan estaba ocupado tratando de salvar el semestre. Así que en lugar de eso regresaba a casa con Laura.
Sin embargo ese día ella estaba ocupada preparando el último discurso de Zac antes del último debate. Jason practicaba con el equipo después de clases. Aún con lluvia. Así que ese día pensé que regresaría solo a casa. Hasta que en una esquina me encontré con Derek y sus amigas.
— Jimi, hola— me dijo él.
— Hola— dije.
Ellas compartían un paraguas con él.
— Eso se ve incómodo— dije.
— Tienes razón— dijo Derek—, ¿Podrías compartir tu paraguas conmigo?
— Claro— dije.
Él se acercó a mí. Ellas dijeron que tenían que ir a alguna parte y se fueron.
Derek y yo caminamos por las calles. Empezamos a hablar sobre la escuela. Él me contaba sobre lo nervioso que estaba por su examen de admisión para la universidad.
— Te irá bien— le dije—. Has estudiado mucho.
— Eso espero— dijo—. Cambiemos de tema o estaré siempre nervioso.
— ¿De qué quieres hablar?— pregunté.
— De ti.
— Pues no hay mucho que contar— dije—. Últimamente sólo me he dedicado a tratar de pasar mis materias de la mejor forma. En apoyar a Zac con su campaña y esperar a que Evan tenga tiempo.
— Parece que está muy ocupado— me dijo—. Quizá te sientes un poco abandonado.
— Un poco— dije—. Me gustaría poder regresar a casa con él.
— También me he dado cuenta de que no pasan mucho tiempo juntos. Es más, parece que no son pareja.
— ¿Lo crees?— pregunté—, ¿En verdad crees que no parecemos pareja?
— Definitivamente.
— ¡Qué bueno es escuchar eso!— dije feliz.
— ¿Qué?— dijo él confundido—, ¿No deberías estar triste por eso?
— ¡Para nada!— dije—, lo que menos queremos es causar más problemas. De hecho estaba empezando a preguntarme si los demás sospechaban sobre nosotros. Es bueno saber que posiblemente no.
— ¿Entonces no te preocupa que Evan te abandone?
— Realmente no lo hace— dije—. Él está ocupado y yo lo entiendo. Tiene una vida difícil. Pero sé que si no estuviera haciendo todo eso, estaría conmigo.
— ¿Te ha dicho eso?
— No, pero no es necesario— dije—. Siento que es así. Porque me gusta pensar que él siente lo mismo que yo. Y yo sólo quiero estar todo el tiempo con él.
Miré a Derek. Él no parecía feliz.
— ¿Estás bien?— pregunté.
— Sí, es sólo que recordé lo del examen y me puse nervioso. Además, la lluvia no me gusta. Hace frío, ¿No? ¿Y si vamos por un café?
— Está bien— dije.
Caminamos un poco. Entonces escuché que alguien gritaba mi nombre. Me giré. Era Evan. Me detuve. Él corrió hasta nosotros sosteniendo un paraguas.
— Uff... por fin... los alcanzo— dijo él tratando de recuperar el aliento.
— ¿No deberías estar estudiando?— pregunté.
— Ya terminé— dijo—. Hoy le pedí ayuda a Zac. Y él es un buen maestro. Gruñón, pero bueno.
— ¡Eso es genial!— dije.
— ¿Cómo nos encontraste?— le preguntó Derek.
— Cierto— dije—, tomamos otro camino.
— Fui preguntándole a los de nuestra escuela si te habían visto— dijo Evan—. Como todos te conocen pudieron decirme por dónde ibas. Me asusté un poco cuando me dijeron que te vieron caminar compartiendo un paraguas con un chico. Sabía que no era con Zac o con Jason así que entré en pánico. Pero es sólo Derek. Menos mal— dijo él entre risas.
— Nos encontramos en una esquina— dije—. Él iba con sus amigas compartiendo paraguas. Así que lo invité a ir conmigo.
— Jimi, eres tan amable— dijo Evan—, ¿Significa que Derek no tiene un paraguas?
— No— dijo él.
— Pues tienes suerte— le dijo Evan—. Te prestaré el mío. Así podrás irte sin mojarte. Jimi y yo compartiremos el de él.
— Ah, gracias— dijo Derek—, pero Jimi y yo planeábamos ir a un lugar.
— Podemos ir otro día— dije—, ¿No?
— Quizá en otro momento— dijo Evan—. Hoy me llevaré a mi Jimi.
— ¿A dónde?— pregunté.
— Es un secreto— dijo Evan mientras me guiñaba el ojo—. De todas formas— dijo Evan mientras le entregaba su paraguas—, gracias por cuidar a mi chico.
Derek tomó el paraguas. Evan se acercó a mí.
— Nosotros nos vamos por aquí— le dijo Evan.
— Adiós Derek— le dije.
Él se despidió brevemente. Evan y yo cruzamos la calle.
— Qué amable es Derek— dijo Evan—. Me agrada mucho.
— Sí— dije—. Es un gran chico.
— Para la próxima vez que lo vea le presentaré a algunas chicas.
— Eso sería lindo— dije.
— Aunque quizá no quiera salir con nadie— dijo Evan, pensativo—. Es decir, conoce a Laura y no la ha invitado a salir. Y Laura es probablemente la chica más perfecta del mundo.
— Yo también pensaba que ambos podrían ser felices juntos pero parece que no es así.
— Además, Derek ya está por salir de la escuela— agregó Evan—. Probablemente está muy ocupado pensando en la universidad.
— Quizá— dije—. Por cierto, yo también creo que Laura es perfecta.
— Sí, es del tipo de chica con la que saldría.
— ¿De verdad?— pregunté—, ¿Qué significa eso?
— Significa que Laura es genial. No más que tú, obviamente.
— Sería horrible— dije—, imperdonable que me engañaras con mi única amiga. Sería como un mal capítulo de una telenovela.
— ¡Jamás haría algo así!— se quejó Evan.
— Entonces no digas que Laura es tu tipo de chica, sobre todo si sabes que yo pienso que es perfecta. Me hace sentir dudas.
— Jimi, si hubiera querido salir con Laura ya lo estaría haciendo. Pero resulta que eso jamás va pasar porque creo que tú no sólo eres mi tipo, si no que definitivamente eres mi otra mitad.
No pude evitar sentir que perdía el aliento al escuchar esas palabras.
— No digas cosas vergonzosas como si fuera sencillo— dije.
— Es sencillo— dijo—. Y no es vergonzoso. Es romántico.
Estaba por decirle algo cuando mi teléfono empezó a sonar. Lo tomé. Era un mensaje de Zac.
— ¿Quién es?— preguntó Evan—, ¿Tu padre?
— Es Zac— dije—. Al parecer quiere que nos encontremos.
— ¿Por qué?— dijo Evan.
— Dice que tiene algo importante que decirnos. Dice que es una emergencia.
— Supongo que debemos ir— dijo él resignado.
— Hay que ir— dije—. Zac nos necesita. Probablemente es vital ir.
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Rumores De Pasillo
RomanceJimi se declaró abiertamente gay en la escuela y empezaron a molestarlo por eso. Evan, un rubio popular que también lo molestaba, resultó sólo hacerlo porque los demás lo hacían... pero realmente guardaba un secreto: le agradaba Jimi. Mucho. Más de...
