Las madres de la profesora y Evan eran hermanas. La mamá de la profesora era modelo. Entonces en un giro de eventos que enfureció a sus padres, ella quedó embarazada cuando tenía veinte años. Decidió tener a su hijo, que resultó ser Lucille. Cuando la profesora tenía 8 años, Evan nació. Nunca nadie supo quién fue su padre. Según la profesora, ella vivía con su madre en una casa a las afueras de la ciudad cuando una tarde la madre de Evan llegó para quedarse.
No dijo nada, sólo llegó con una pequeña maleta y seis meses de embarazo. Después de un tiempo Evan nació. Al vivir juntos, ellos crecieron como hermanos. Hasta que cuando la profesora tenía diez años (Evan tenía dos), su madre enfermó y murió. Fue un golpe duro para la profesora. Ella quedó a cargo de su tía, la madre de Evan. Le costó mucho salir de una terrible depresión en la que había entrado. Pero con ayuda de su tía y de Evan salió adelante. Así pudieron vivir para siempre. Pero la vida era terriblemente cruel.
Cuando Evan tenía cinco años, su madre tuvo un accidente automovilístico. Aún cuando sobrevivió, no fue por mucho. Unas semanas después, ella murió. La profesora y Evan quedaron solos. No podían estar así porque ambos eran menores de edad. Los trabajadores sociales que manejaban su caso buscaron a sus abuelos, pero ellos habían muerto mucho tiempo atrás. No lo sabían porque ambas hermanas se habían alejado de ellos y nunca los habían vuelto a ver.
Entonces, al no tener ningún otro familiar, ambos niños fueron enviados a lugares diferentes para ser adoptados.
Por la cara de la profesora, eso debió ser difícil. Ella se separó de Evan por primera vez porque los enviaron a lugares diferentes. Ella era ya bastante grande pero aún así no podía salir de ahí.
Entonces pasó lo que eventualmente pasaría. Una pareja conoció a Evan y solicitaron adoptarlo. Evan para ese entonces se había vuelto un niño muy agresivo. No quería a nadie y sólo preguntaba por Lucille. La pareja en cuestión, la señora Virginia y el señor Robert, entendían que debía ser difícil para Evan no estar con su única familia. Pero ellos ya no podían adoptar a nadie más puesto que además de Evan ya habían adoptado antes a otro niño.
Sin embargo, para el bienestar de Evan, decidieron hacerse cargo de la profesora. De esta forma, ella que no era tan pequeña como Evan, pudo dejar las casas hogares para niños y empezó a ir a escuelas con otros niños. Visitaba mucho a Evan en su nueva casa y le dolía ver que a comparación a ella, él no se estaba adaptando bien.
Evan no odiaba precisamente a sus nuevos padres, pero tampoco quería estar ahí. Era muy retraído y no hablaba con nadie. Cuando la profesora cumplió quince años pidió permiso para que Evan viviera con ella una temporada. Evan debía tener siete años así que ya no era tan pequeño.
Sus padres adoptivos aceptaron porque no sabían qué más hacer. Evan al parecer no quería nada de ellos. El tiempo pasó. Evan tenía que regresar a su casa por temporadas pero se la pasaba muy mal. No sabían cómo tratar con él porque al pasar mucho tiempo lejos de ellos nunca pudieron volverse más cercanos. Además, Evan no quería.
Cuando la profesora al fin fue mayor de edad, Evan dejó su casa totalmente para vivir con ella. Eso hizo. Según la profesora, Evan fue completamente feliz a partir de ahí. Hasta que cuando tenía quince años, él decidió independizarse para no ser una carga para su prima, aunque de hecho no lo era. Evan era hijo legalmente de Virginia y ella siempre se había hecho cargo de él y de la profesora. Pero cuando Evan se fue a vivir solo ya no aceptó ayuda de nadie.
— ... los años pasaron— continuó la profesora—... y él no era un mal chico pero tampoco bueno... hasta que se encontró contigo— me dijo—. Todo cambió ahí. Fue como si todo el pasado que hubiera estado arrastrando por años desapareciera. Sólo quedó Evan. Nada más importaba.
— Entiendo que no me hubiera querido contar nada— dije—. Posiblemente era algo que quería olvidar.
— Pero es injusto— dijo Laura—. Para sus padres. Porque no se merecían esa clase de trato.
— No podíamos obligarlo a nada— dijo Virginia.
— Eran legalmente sus padres— dijo Laura—. Sí podían. Aunque por la situación probablemente Evan los hubiera odiado...
— Él no es malo— dije—. Estoy seguro de que no los odia. Es sólo que... probablemente amaba mucho a su madre...
— Entendemos eso— dijo ella—. Nunca quise suplantar a su madre. Siempre le dimos su espacio. Queríamos que se sintiera cómodo aquí pero nunca lo logramos. Para él sólo somos extraños. Sé que ya es tarde pero... aún queremos ayudarlo.
— ¿Ayudarlo?— pregunté.
— Él es joven aún— dijo ella—. Alguien de su edad debería concentrarse en la escuela, no en su trabajo. Sé que le gusta trabajar pero... no es necesario. Ha sufrido mucho y... al menos ya no debería preocuparse en eso.
Recordé todas las veces en las que parecía preocupado por pagar el alquiler de su casa. Probablemente no tenía muchos gastos pero estaba seguro de que eso sí lo estresaba.
— ¿Evan no acepta su ayuda?— preguntó Jason.
— No quiere saber nada de nosotros— dijo ella—. Robert piensa que quizá él creé que nosotros esperamos algo de él, pero no es así. Sólo queremos ayudarlo sinceramente.
— Evan lo necesita— dijo Laura—, a veces se queja de no tener tiempo para pasarlo con Jimi.
— ¿Lo hace?— pregunté.
— Más de lo que te imaginas— dijo la profesora—. Si para él fuera posible pasaría todo el tiempo contigo.
— Nunca me dice nada— dije.
— Evan es así— dijo Virginia, un poco melancólica—, él nunca dice nada.
— No quiere preocupar a nadie— dije—. Estoy seguro de eso.
— Por eso necesito tu ayuda— me dijo ella—. Sé que acabo de conocerte y no puedo perdirte nada pero... creo que Evan debería llevar una vida más fácil. He tratado de convencerlo por mucho tiempo pero... no lo he logrado. No queremos nada a cambio, sólo ayudarlo. No quiere hablar con nosotros pero quizá a ti quiera escucharte...
La observé. Parecía sincera. Y lo que quería tenía toda la lógica del mundo.
Además, Evan merecía un poco de suerte en el mundo.
— Trataré de hacer que entienda— dije.
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Problemas de Pasillo
RomanceZac se siente traicionado. Jimi descubre que en realidad no sabe nada sobre Evan. Evan intenta impedir que su pasado no afecte su relación con Jimi. Laura se da cuenta de que no puede ignorar esos nuevos sentimientos. Will decide seguir adelante...
