Después de que Zac se fue, esperé en mi ventana a que Jason regresara. Dijo que se iría con Jimi y Evan, tenía ganas de llamarlo pero no quería interrumpirlo. Como no llegaba y las ansias me comían por dentro, decidí esperarlo en su habitación. Mis padres no llegarían hasta muy entrada la noche, lo que era bastante conveniente. Debía avisarle a Jason sobre mi descubrimiento.
Crucé la calle y subí por el árbol. Jason siempre dejaba abierta su ventana. Entré. Estuve ahí sola un rato hasta que escuché que alguien entraba. Me asomé y era él. Esperé a que subiera. Abrió la puerta. Entró pero no me vio.
— ¡Jason!— dije.
Él se asustó tanto que casi se cae.
— ¡Lo siento!— dije mientras me acercaba a él.
— ¿Qué... qué haces aquí?— preguntó asustado.
— Te esperaba, necesito decirte algo.
— ¿Me has estado esperando? ¿Por cuánto tiempo?
— No lo sé y no importa. Hay algo que debo decirte— dije.
— Pensé que ya me habías dicho todo lo que pasó ayer con Will— dijo él.
Le había contado momentos antes a Jason todo lo ocurrido con Will.
— Sí pero esto no es sobre Will— dije—. Es Zac.
— ¿Zac?— preguntó.
— Estuvo toda la tarde en mi casa. Jugamos Monopoly. Es muy bueno.
— Tú eres pésima en los juegos de mesa, no me sorprende— dijo él.
— Es que tengo mala suerte... me estoy desviando del tema— dije—. Lo que trato de decir es que descubrí algo mientras jugábamos.
— Yo también descubrí un par de cosas hoy— dijo él.
— ¡Mi descubrimiento es más genial!— dije—, ¡No puedo creer que me engañé antes sobre eso! ¡Me siento tan tonta! ¡Le creí a Zac cuando dijo que no quería saber nada sobre Will pero no es cierto!
— ¿A qué te refieres?— me preguntó él.
Me senté en su cama.
— Hay algo que nunca te conté porque quería estar más segura sobre si era verdad— dije—. Ahora lo estoy.
Él me observó con curiosidad.
— El día en el que Madie y yo encontramos a Zac y lo llevamos al hospital, él dijo una cosa. Algo sobre Will que pensé que salió de sus alucinaciones por la fiebre... pero creo que sólo dijo lo que verdaderamente siente.
— ¿Qué dijo?— me preguntó.
— Dijo que quiere a Will— dije—. Sé que no debería emocionarme por eso pero hoy pude asegurarme de que esas palabras no tienen otra connotación más que la evidente: a Zac le gusta Will. Estoy completamente segura.
— ¿Cómo llegaste a esa conclusión?— preguntó.
— Hablamos sobre mejores amigos— dije—. Entonces yo por error le di a entender que creía que suplantó a Will con Evan pero él dijo que eso era imposible porque nadie podía ser como Will.
— ¿Y eso es todo?
— No, lo mejor pasó después— dije.
Él parecía curioso. Se sentó a mi lado.
— Te escucho— dijo.
— Le pregunté que porqué Will era diferente. Dijo muchas cosas lindas que recordaba sobre Will, lo que además de darme la certeza de que no le guarda ningún rencor, también me hizo darme cuenta de que suena igual a alguien enamorado. Pero aún no lo descubre. Sabe que hay algo diferente con su relación con Will en comparación a todos los demás pero no se le ha ocurrido. Sé que no vas a creerme ni a apoyarme pero estoy segura de que siempre tuvimos razón desde el principio. Will sí es correspondido. Pero Zac aún trató de engañarse de que no siente nada, el engaño fue tan grande que al final lo creímos todos. Yo principalmente. Me siento tonta. Si no me hubiera alejado de él cuando Will lo hizo, quizá lo hubiera descubierto antes. Pero sé que es real. Hay algo ahí. Por favor, debes creerme.
Le supliqué con la mirada. Necesitaba que Jason me creyera.
— Mmm...— dijo él pensativo.
Lo observé y todo se conectó en mi cabeza.
— ¡Tú también lo crees!— dije sorprendida—, ¡No puedes engañarme, piensas que hay algo!
—No quiero apresurarme y dar conclusiones por adelantado pero...
— ¡Lo sabía!— grité feliz—, ¡Sí, no estoy loca! ¡Este es el día más feliz de mi vida!
— Laura, tranquila— me dijo—, no te emociones porque podría pasar lo de la vez pasada.
— ¿Qué pasó la otra vez?— dije confundida.
— Estabas tan emocionada por la idea de que Will sería correspondido que cuando no pasó te sentiste herida— dijo él—. Y eso sólo atrajo problemas.
— ¿Me pasó eso?— dije.
— ¿Entonces porqué razones creías que peleabas con Zac a cada rato?
Lo pensé.
— Pues... creía que era porque veía como sufría Will y no me parecía justo... ahora que lo dices tiene sentido y no puedo creer que sea tan egoísta como para meterme a mí misma en un problema que no era mío— dije triste.
— No dije que fueras egoísta— dijo él—. Creo que es perfectamente normal que te hayas sentido herida. Viste a Will sufrir y estuviste con él. Si eso mismo hubiera pasado con Zac muchas cosas serían diferentes. Pero Zac siempre alejó a todos. Además en bueno fingiendo. Muy bueno.
— No quería tomar parte de nadie aunque lo hice— dije—. Sólo quería que ellos dos fueran felices. Aún lo quiero. No deseo hacer de ese problema algo mío. Sé que no tengo nada qué ver ahí. Ahora entiendo que lo que hice no es muy diferente a lo que Alex hizo.
Me sentía triste.
— Lo bueno es que tú sabes que te equivocaste y estás reparando el daño— dijo él—. Estoy seguro de que Alex no se arrepiente de nadie.
— Lo sé pero es porque le hace falta información. Tú y yo sabemos cosas, ¿No?
Él me observó.
— No quiero asegurarte nada que no sea verdad— dijo—. Creo que Zac no es totalmente indiferente a los sentimientos de Will. Concuerdo contigo en que quizá no lo sabe y eso me consterna un poco.
— ¡Sabía que era imposible que los sentimientos de Will no le llegaran!— dije feliz.
— Laura, no te estoy confirmando nada.
— ¿Por qué no? ¿Acaso no viste lo mismo que yo?
— Sí pero... la lógica me dice que debo ser más discreto— dijo.
— No hablamos de lógica— dije—. Hablamos de amor. Un amor que ha estado ahí desde el principio pero que se perdió y se convirtió en muchas cosas extrañas. Pero creo que hasta Zac es capaz de verlo ahí. Necesita nuestra ayuda o no va a poder saber qué pasa.
— Laura, Lucille ya le dijo una vez lo que creía que pasaba y él se asustó tanto que llegó al hospital.
— ¿Significa que no podemos meternos?— dije.
— Él debe darse cuenta solo o esto no funcionará. No importa cuántas veces o quién le diga que lo que siente es amor, si él no lo cree, todo seguirá igual. Él debe verlo.
— Entonces tendremos que esperar a que lo haga— dije.
— También está la posibilidad de que nunca lo vea.
— ¡Eso es terrible!— dije.
— No exactamente. En el mundo hay muchas personas que tienen al amor enfrente y pasan toda una vida sin verlo. Aún así viven plenamente.
— Creo que en la vida puedes vivir bien o puedes vivir con amor— dije—. Yo elegiría el amor. Vivir plenamente suena bien pero vivir con el amor de tu vida suena perfecto. Y Will y Zac son dos personas que merecen tener la vida perfecta. Merecen amor. Por eso sé que van a darse cuenta en algún momento.
— ¿Y si no?
— Entonces yo haré que se den cuenta aún si eso implica que me odien o que no me quieran volver a ver.
— ¿Harías eso por ellos?— pregunté.
— Ellos lo harían por mí, estoy segura— dije—. Y si un día algo me ocurre y no puedo ver que pasan cosas maravillosas a mi alrededor, me gustaría que alguien me hiciera notarlo. Porque vivir plenamente sin amor es para perdedores. Y no me conformaré con eso.
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Problemas de Pasillo
RomansaZac se siente traicionado. Jimi descubre que en realidad no sabe nada sobre Evan. Evan intenta impedir que su pasado no afecte su relación con Jimi. Laura se da cuenta de que no puede ignorar esos nuevos sentimientos. Will decide seguir adelante...
