Poncho
Me concentré en el vaivén de las olas, tratando de calmar mis nervios. No todos los días se tenía una conversación trascendental como aquella. Realmente debería haber hablado con Aarón mucho antes, y es que mujeriego, juerguista y todo, era mi mejor amigo, el que me había llevado al doctor cuando me hice un esguince jugando futbol, quien lo había amañado todo para que la chava que quería saliera conmigo, el que aguantaba mis ataques de histeria antes de los exámenes... Aarón era como mi hermano. Y me había alejado de él porque mis celos me habían impedido ver que seguía siendo la misma persona de siempre, que era yo quién había cambiado.
- Cinco pesos si me dices lo que estás pensando – me ofreció Aarón, quien caminaba junto a mi por la playa.
- Quédate con tus cinco pesos – repliqué algo brusco. Puede que hubiera sabido algo de Dul, pero eso no me tranquilizaba ni de lejos.
- Poncho, ya, me dijiste que veníamos aquí para platicar, y hasta ahora lo único que hemos hecho es pasear por la playa como un par de enamorados, ¿quieres que te agarre de la mano? - se burló. Lo miré con fastidio.
- ¿Estás tarado?
- ¡Eh, sin insultar! – fingió ofenderse -. Pero por lo menos pusiste cara de enojo, que es algo mejor que la de funeral. Deja de preocuparte tanto por Dul, si está con Derrick estará bien – y esto último lo dijo con el ceño ligeramente fruncido, cosa que no me pasó inadvertida.
- ¿Cómo puedes confiar tanto en él? Tu ves como la trata, se la pasa metiéndose con ella, haciéndola enojar... ¡la odia! - exploté al fin. No podía seguir guardándome eso.
- Bueno... de hacerla rabiar un poco a odiarla hay un paso enorme Poncho – matizó él, alzando una ceja con desdén -, créeme cuando te digo que Dul estará perfectamente a salvo con Derrick.
- ¿Y eso por qué? - pregunté, harto de tanto misterio.
- Yo sé mi cuento... - murmuró ligeramente ausente, pero luego luego recordó el motivo de nuestra charla -. Y deja de desviar el tema, ¿de cuando acá te interesa tanto mi primo?
- Desde que no se despega de Dulce – gruñí.
- Bueno, que tu la trates como si fuera una marginada social no quiere decir que los demás tengamos que hacer lo mismo, ¿no? - me clavó el puñal, eso si, muy sutilmente. Y, para mi vergüenza, noté como mis mejillas enrojecían.
- Yo no la...
- ¡EH! - me interrumpió abruptamente -. Estoy tratando de ser paciente porque sé que te cuesta un chorro hablar de estas cosas, pero por favor no me intentes chorear. Te juro que alguna vez he creído que veías a una columna de aire donde estaba ella, así que te pido que no insultes mi inteligencia.
- Ok. Digamos que he... intentado distanciarme un poco de ella – confesé más o menos.
- Eso está mejor – asintió con cierta suficiencia -. Recapitulemos, hasta ahora sé que Ximena no es tu novia, que estás zafado, que actúas pésimo, porque tienes cero química con Ximenita si quieres mi opinión.... ah, y tratas a Dul como perro sarnoso. Relacióname los acontecimientos, si eres tan amable – me pidió con desdén.
- Estoy seguro que ya tienes alguna teoría – bufé, recordando la noche anterior -. Sobre todo después de tu gran interpretación ayer en la biblioteca.
- Gracias – respondí con sorna -. Podría decirle a Maura que me hiciera un hueco en el grupo de teatro.
- Aarón...
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Un Verano para Recordar
RomanceEsta historia es una de las mejores que he leído, y me he leído muchiiiisimas.. La escribió una chica de España que se llama Miri (en el Foro de Univisión su usuario era chukypollito) y es simplemente hermosa, cuenta la historia de amor de Dulce y P...