Menudo día...mejor me hubiera quedado en la cama, así me hubiera ahorrado muchos disgustos. Primero la discusión con mi papá, luego Loli que tiene las hormonas bailando la conga, luego la conversación con Ucker y después... lo de después no quiero ni pensarlo.
Aventé otra piedra al mar, deseando que el agua fuera la cabeza de Aarón, o mejor, sus partes nobles, que realmente es con lo que piensa, la cabeza solo la tiene como terminación hueca de su musculoso cuello.
Para ponerlos en antecedentes y, como yo había predicho, la conversación con Ucker no fue precisamente un trago agradable, sobre todo porque estuvo centrada en Angelique, y cualquier cosa relacionada con esa chava no era de mi gusto. No es que me cayera mal ni nada de eso, pero simplemente me ponía nervioso, no entendía a que estaba jugando, delante de todos se hacía la muy enamorada de Ucker y por detrás me tiraba la onda cañón. Pero claro, eso no se lo podía contar a nadie, en primera porque no me creerían y yo quedaría como un idiota creído, y en segunda... no, creo que solo había primera. De hecho la única persona que lo sabía era Dul y ella... digamos que estaba ocupada en otros asuntos más importantes.
Y ese era más el motivo de mi enojo que cualquier otra cosa, aunque no me gustase reconocerlo. Justo cuando había conseguido librarme de Ucker, quien insistía en querer hacerme partícipe de sus problemas con Angelique, había llegado a tiempo para ver como Aarón besaba a Dul, y créanme que no parecía que él la estuviera obligando precisamente. No saben como me hubiera gustado tumbarle todos los dientes en ese momento, pero me contuve porque la parte racional de mi cerebro me convenció de que era mejor no intervenir.
Me alejé deseando que nadie me hubiera visto, y corriendo llegué al otro extremo de la playa, donde me encontraba en ese momento, disfrutando de un poco de soledad para poder pensar. Y es que en ese preciso instante, caí en la cuenta de que tenía un grave problema.
Analicé lo que había sentido cuando vi a Loli con su galán en pañales y lo que sentí cuando vi a Dul besuqueándose con "Aarón – mira que cuero soy", y no era lo mismo, es más, no se parecía ni por asomo. No podía engañarme, lo que había sentido al ver a Dul con otro no eran celos fraternales, cualquier instinto o sentimiento fraternal que yo tuviera hacia ella había desaparecido en aquel momento... si, si estaba celoso, pero no era como hermano, más bien como hombre. Y ahí estaba el problema.
¡No podía ser! No entendía en qué momento había pasado eso, como de la noche a la mañana mis sentimientos hacia ella podían haber cambiado de esa forma... o a lo mejor no habían cambiado, quizás simplemente siempre habían estado allí, ocultos... pero Dios mío ¡me había criado con ella como si fuéramos hermanos! Y a parte era mi mejor amiga... ¿como podía a uno gustarle su mejor amiga? Era morboso...
Estaba claro que necesitaba hablar con alguien, o sino acabaría por volverme completamente loco, pero ¿con quien? Aarón descartado completamente, él era un traidor que quería arrebatármela, Giovanni tampoco, era un lengua floja... Mai... Mai mejor no, se escandalizaría tanto que no podría mirarla a la cara hasta el 2050, y para aquel entonces mis problemas serían otros como la disfunción eréctil... Annie... tal vez Annie si, ella me había ayudado en nuestra discusión, pero... era amiga de Dul también, eso no lo podía obviar, ¿y si se lo contaba? Entonces tendría que emigrar a Argentina o a Canadá, a alguno de los extremos... ¡o no! Mejor Groenlandia, más aislado. Definitivamente Dul nunca debía enterarse de esto, nunca.
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Un Verano para Recordar
RomanceEsta historia es una de las mejores que he leído, y me he leído muchiiiisimas.. La escribió una chica de España que se llama Miri (en el Foro de Univisión su usuario era chukypollito) y es simplemente hermosa, cuenta la historia de amor de Dulce y P...
